Iter contractual

La negociación

Es la etapa de las tratativas. Aquí se produce el intercambio de información, cálculos posibilidades, supuestos y problemas. Esta etapa se da en todo tipo de contratos, excepto en los contratos por adhesión.

En la etapa de tratativas, los tratantes deben actuar de buena fe, tienen el deber de tenerse recíprocamente informados de todas las circunstancias del negocio, como los vicios en las mercaderías, la inutilidad de la prestación, el conocimiento de alguna causa de invalidez del contrato, etc.

Deben, además, mantener el secreto de los hechos conocidos a causa de las tratativas, y cuya confusión puede ser perjudicial a la otra parte.


La celebración

Comprende desde el momento de la declaración de la oferta por el oferente hasta el conocimiento, por éste, de la aceptación del destinatario de la oferta, que da lugar a la celebración del contrato.

La buena fe en la etapa de celebración del contrato no radica tanto en la lealtad que deben tener, respectivamente, el oferente y el destinatario respecto a sus propias declaraciones, en el sentido de estar obligadas a respetarlas; sino en la creencia o confianza que adquieren sucesivamente el destinatario y al oferente respecto a que la declaración del otro responde a su voluntad.

Mediante la oferta, el oferente comunica al destinatario su voluntad de celebrar un contrato en determinadas condiciones. El destinatario depositando su confianza en que la declaración del oferente corresponde efectivamente a su voluntad, declara, a su vez, su conformidad con la oferta por considerar que existe una voluntad común. El oferente, al conocer la aceptación confía en la existencia de esa voluntad común, lo que da lugar a la celebración del contrato.

La buena fe en esta etapa exige que los contratos procuren declaraciones que correspondan efectivamente a sus respectivas voluntades, y deben expresarlas con claridad, asimismo, las partes deben cerciorarse acerca de la identidad de la contraparte.


La ejecución

El artículo 1362º del Código Civil establece que los contratantes deben ejecutar el contrato según ”las reglas de la buena fe y común intención de las partes”.

De las tres etapas del Iter contractual (pre contractual, contractual, post contractual), la llamada ejecución del contrato se encuentra en la etapa post contractual, es decir, aquella en la cual el contrato ya se celebró y cumplió su objetivo de crear una relación jurídica. Corresponde a los ex contratantes, convertidos ahora en deudores y acreedores, ejecutar las obligaciones derivadas de esta relación jurídica.


Fuente
El ABC del Derecho Civil - Egacal